
¿Desde cuando este vagar de genes por las piernas de guerrero paleolíco de sus padres, por los vientres fértiles como Eleusis de sus abuelas?
Algo le decía que sería él, Athys, quién organizaría las hordas dispersas entre obeliscos y bosques de gigantes.
No bajaría de ninguna montaña con un decálogo ni había sido rescatado de las aguas, como tantos...
Era de una generación de artistas urbanos deambulando entre la fetidez de los subterráneos y el deseo de un aroma de manzanos que nunca más deleitaría su olfato.
La nostalgia se le había incrustado entre los omóplatos como dos manos de mujer sangrando, ya no deseaba y su idea de pantano lo perseguia en sueños como un viento saturado de luciérnagas y saurios...
Giró en su caballo y regresó hacia las torres de la acrópolis pensando en su madre.
2 comentarios:
UN EDIPO QUE REGRESA
ACASO UN VOLVER 'CON LA FRENTE MARCHITA' AL REGAZO DE ELECTRA MADRE FAGOCITANTE... COMO SABERLO?
LO CIERTO ES QUE FUE UN GUERRERO EN BELIGERANCIA, UN ANTIHÉROE VOCACIONAL, COMO TANTOS...
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